Grimorio médico antiguo iluminado por velas
✦ Historia de origen ✦

Historia y origen de la Guardia de Medianoche

…pero es una historia de origen que vale la pena contar.

Hace algunos años creé una página de FOAMed llamada EMRAD. Era un espacio dedicado a la actualización, revisión y discusión de artículos. En los inicios del movimiento FOAMed en Latinoamérica, fue mi pequeño intento de aportar algo. Aún siendo un residente de último año, tenía muchas ganas de construir un proyecto así.

La página era visitada y apreciada. Recibíamos visitas de compañeros residentes más jóvenes y soñábamos con organizar cursos, congresos y exposiciones. Hasta ese momento, todo iba bien.

Pero luego ocurrieron tres cosas que acabaron con la página.

La primera era obvia: el virus.

A los dos días de empezar a ejercer como médico tratante de Emergencia, intubé a mi primer paciente con COVID-19. Trabajaba en un hospital de referencia para el manejo de la pandemia y, en medio del desconocimiento de aquellos días oscuros, envié a mi esposa y a mi hijo a vivir con su madre y su hermana. Recuerdo visitarlos por unos minutos a través de una reja. No era el momento para quebrarme; tenía que continuar. Sin embargo, ya no podía escribir ni analizar como antes.

La segunda fue el diagnóstico.

Después de una entrevista en una escuela y de esa sensación que, como padre, te hace saber que algo está ocurriendo, mi hijo fue diagnosticado con autismo. Junto a mi esposa nos enfrentamos primero al desconocimiento, luego a la desesperación de no encontrar ayuda. La discriminación nos había agotado y la sombra de pensar que aquel origen genético podía deberse a mí me dejó sin fuerzas.

La tercera fue la muerte de un amigo.

Cuando empecé el proyecto, uno de los internos a quienes les daba clases me ayudó con una fotografía. Era una imagen hermosa de la ciudad de Quito tomada con un dron, en una época en la que esos equipos aún no eran comunes. Me dijo que utilizara la fotografía y que, aunque normalmente cobraba por ese trabajo, me la regalaba.

Un día me llamaron para decirme que había fallecido.

Pensé en ello demasiadas veces y de demasiadas maneras, pero ninguna de esas reflexiones ayudaba en nada. El dominio de la página estaba por caducar y simplemente dejé que ocurriera. Así fue como EMRAD dejó de existir.

Este proyecto es su secuela espiritual.

Algunas heridas sanaron, otras aprendí a manejarlas y otras, por suerte, desaparecieron. Intenté recuperar las cosas paso a paso y comencé a dar clases en la universidad.

En uno de los congresos en los que participé presenté un tema que, desde entonces, se convirtió en el tono de muchas de mis exposiciones: “Aproximación al paciente intoxicado: una partida de rol en la Emergencia”. Trataba de gamificar la enseñanza y la docencia, abrazando mi lado divergente. A eso se sumaron mis experiencias con Warhammer, los juegos de rol de La llamada de Cthulhu y Calabozos y Dragones.

Escudos y estandartes medievales con símbolos anatómicos y médicos
La heráldica medieval como lenguaje para explicar fisiología y decisión clínica.

En el último congreso, mi ponencia se titulaba “Optimización de la precarga: guía desde la fisiología, del volumen empírico a la respuesta hemodinámica”. Sin embargo, una vez más, un impulso aparentemente absurdo me susurró al oído:

—¿Y si haces una exposición utilizando heráldica medieval y sin inteligencia artificial?

Esa idea me llevó a pasar noches en vela y a aprender a utilizar un videojuego únicamente para obtener las imágenes que imaginaba.

Fue entonces cuando decidí emprender este nuevo proyecto.

La idea es revisar casos clínicos, compartir información, analizar artículos y practicar medicina narrativa, pero hacerlo desde mi propia forma de entender el mundo. Quiero que no solo ayude a comprender conceptos, sino que también sea entretenido de leer.

Y así fue como comenzó:

Médico de guardia nocturna con una linterna en un pasillo hospitalario oscuro
La Guardia de Medianoche: donde la medicina de emergencias y la narrativa se encuentran.

La Guardia de Medianoche.